El bautismo ha sido un tema de contención en la Iglesia de Jesucristo por mucho tiempo. Surgen tres preguntas principales:
1. En cuanto al significado del bautismo: ¿Qué significa el bautismo?
El Catecismo menor tiene una respuesta virtuosa y completa: “El bautismo es un sacramento, en el cual el lavamiento con agua, en nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo, significa y sella nuestra unión con Cristo, nuestra participación en los beneficios del Pacto de Gracia y nuestro compromiso de pertenecer al Señor” (R. 94).
2. En cuanto a los sujetos del bautismo: ¿Quién debe ser bautizado?
El Catecismo menor vuelve a afirmar correcta y concisamente la posición bíblica: “A ninguno que está fuera de la Iglesia visible debe administrarse el bautismo, hasta que profesen su fe en Cristo y su obediencia a él; pero los niños de los que son miembros de la Iglesia visible sí deben ser bautizados” (R. 95).
3. En cuanto al modo de bautismo: ¿Cómo debe administrarse el bautismo?
La Confesión de fe de Westminster resume lo que enseñan las Escrituras: “La inmersión de la persona en el agua no es necesaria, pues, el bautismo es correctamente administrado mediante la aspersión o efusión del agua sobre la persona” (28:3).