La Iglesia Presbiteriana Libre de Escocia es parte de la Iglesia universal de Cristo, pero su existencia como denominación particular comenzó en 1893. En ese año, la Iglesia Libre de Escocia aprobó el Acto declaratorio que socavaba la adherencia a la Confesión de fe de Westminster. Dos ministros de la Iglesia Libre se fueron y constituyeron un nuevo cuerpo, la Iglesia Presbiteriana Libre de Escocia, que mantuvo la adherencia estricta al credo que la Iglesia Libre de Escocia abandonó. La Iglesia presbiteriana libre sostiene que esta separación en 1893 era necesaria y estaba justificada y que, por lo tanto, la Iglesia presbiteriana libre tiene derecho a considerarse la verdadera heredera espiritual de la Iglesia de la Reforma escocesa de 1560.
Desde 1893, la Iglesia presbiteriana libre se ha esforzado por mantener la posición reformada, no solo en Escocia sino también en Inglaterra y otras partes del mundo. En el siglo veintiuno ocurrieron muchos cambios en la iglesia que profesa ser cristiana, la cual fue arrasada por el liberalismo y el error, pero la Iglesia presbiteriana libre ha procurado mantener la misma doctrina, adoración y practica bíblica que heredo en 1893. Su posición es esencialmente la de John Knox y la Iglesia reformada escocesa de 1560, que a su vez fue esencialmente la posición de la Iglesia apostólica en el día de Pentecostés.
Índice
- Formación en 1893
- Consolidación y crecimiento 1893-1919
- La misión en Zimbabue
- Expansión fuera de Escocia
- Manteniendo el testimonio distintivo 1920-1960
- Testificando durante un periodo de declive 1961-1989
- Un testimonio perdurable
1. Formación en 1893

En 1892 la Iglesia Libre de Escocia siguió los pasos de la Iglesia presbiteriana unida de Escocia (1879) aprobando el Acto declaratorio para suavizar el carácter estricto de la adherencia a la Confesión de fe de Westminster. Un ministro de la Iglesia Libre, el reverendo Donald Macfarlane, protestó en contra de este paso y cuando se aprobó el Acto declaratorio no fue derogado el año siguiente, se separó de la Iglesia Presbiteriana Libre de Escocia. A esto se le unió un segundo ministro, el reverendo Donald Macdonald de Sheildaig, y juntos constituyeron un presbiterio en Raasay el 28 de julio de 1893. Muchas otras personas, principalmente en las Tierras Altas, rompieron su conexión con la Iglesia Libre de Escocia y se unieron al nuevo cuerpo. Ya en 1907 la denominación tenía veinte congregaciones principales y doce ministros.
2. Consolidación y crecimiento 1893-1919

Durante este periodo hubo una rápida expansión del número original de ministros que no tenían casi ningún recurso material con qué contar para establecer la Iglesia. El número de lugares de adoración aumentó de 26 en marzo de 1894 a 53 en marzo de 1895 a 70 en marzo de 1896. Para 1981 la denominación tenía veinte ministros. Fue un tiempo en el que la iglesia necesitaba emitir una fuerte protesta contra los compromisos con el romanismo en cuanto a la vida nacional y la recreación en Sábado.
En 1900, la Iglesia Libre de Escocia entró en una unión con la Iglesia presbiteriana unida para formar la Iglesia Libre unida de Escocia. Una minoría conservadora con veintiséis ministros se quedó fuera de esta unión y mantuvieron el nombre Iglesia Libre de Escocia. Entre 1905 y 1918 se hicieron varias propuestas por parte de la Iglesia Libre para que la Iglesia presbiteriana libre se le uniera y varios ministros dejaron la Iglesia presbiteriana libre para unirse a la Iglesia Libre durante este periodo. Hubo varias razones por las cuales la Iglesia presbiteriana libre se rehusó a proceder con esta unión.

Una de las razones fue que, si bien la Iglesia Libre derogó el Acto declaratorio en 1906, dijo que al hacerlo” siempre estuvo adherida” a la Confesión de fe. Esta declaración estaba equivocada y condenaba la posición de la Iglesia presbiteriana libre en 1893 tildándola de cismática. La negativa a remover esta falsa declaración fijo a las dos iglesias en sus posiciones separadas.
Otra razón fue que la Iglesia Libre no disciplinó al profesor de divinidad William Menzies Alexander, que recientemente había publicado una obra semi-herética llamada Demonic Possession in the New Testament (Posesión demoniaca en el Nuevo Testamento).
3. La misión en Zimbabue

La misión en Zimbabue (Rodesia) se levantó a partir de una maravillosa providencia en Edimburgo que puso a un joven africano, John Radasi, en contacto con la Iglesia presbiteriana libre naciente. El Sr. Radasi se convirtió en estudiante de divinidad en septiembre de 1896 y fue ordenado para que trabajara en la misión en Rodesia en 1904. La misión en Zimbabue ha continuado hasta nuestros días.
4. Expansión fuera de Escocia

Además de Escocia y la misión de Zimbabue, los servicios presbiterianos libres pronto comenzaron en otras partes del mundo. En Inglaterra, los primeros servicios se celebraron en Londres en 1898. En Ontario, Canadá, los servicios comenzaron en 1902. En Nueva Gales del Sur, Australia, la congregación de Brushgrove-Grafton fue recibida por el sínodo como una congregación de la iglesia en 1911. En Nueva Zelanda los servicios regulares comenzaron en Gisborne en 1954, en Irlanda del Norte, la congregación de Larne (que se encuentra ahora cerrada) se unió a la Iglesia presbiteriana libre en 1988. La congregación de Singapur fue recibida por el sínodo en el año 2000. En los Estados Unidos se celebraron servicios en Detroit en los años 1930 y la congregación en Santa Fe, Texas, fue recibida en el año 2000. En Ucrania, la congregación de Odesa fue recibida en el 2002. Otros lugares donde servicios presbiterianos libres se han celebrado regularmente incluyen Israel e Italia. La obra misionera también se ha realizado en Kenia, Malauí y Mozambique.
5. Manteniendo el testimonio distintivo 1920-1960

La Iglesia Presbiteriana Libre de Escocia continuó luchando por mantener un testimonio distintivo de la Palabra de Dios y la fe reformada en un periodo de declive y compromiso. Una de las áreas donde la iglesia sostuvo un testimonio vital fue en mantener una adherencia fiel al cuarto mandamiento. En 1921 el sínodo pasó una resolución confirmando su antigua posición de que los privilegios tales como el bautismo no debían darse a aquellos que trabajaban el Sábado (a no ser que fueran trabajos de necesidad y misericordia) o aquellos que viajan en tren o en autobuses que funcionan en una desconsideración sistemática por el Día del Señor. Esto llevó a una disputa prolongada entre el Rev. William Matheson, un ministro de Chesley, Ontario, que se separó junto con su congregación en 1930.
El ejercicio fiel de la disciplina espiritual dentro de la Iglesia de Dios fue un asunto prominente durante este periodo. Si bien la Iglesia presbiteriana libre sufrió por causa de esto, siguió fiel en procurando honrar a Dios de esta manera. En 1933 el editor de The Free Presbyterian Magazine (La revista de la Iglesia presbiteriana libre) escribió: “No tenemos razón de enorgullecernos como Presbiterianos libres, pero tampoco de avergonzarnos por las verdades que defendemos”. La verdad reformada aseveraba y mantenía un testimonio firme contra todos los que querían socavar la soberanía de Dios en la salvación a través de una presentación arminiana del Evangelio.
6. Testificando durante un periodo de declive 1961-1989
Desde los años 60 en adelante en las naciones occidentales se abrieron las puertas a una ola creciente de inmoralidad y apostasía de la Palabra de Dios. Hubo un declive relacionado a esto en la piedad vital y a la adherencia a la verdad de las Escrituras como se expresa en la Confesión de fe de Westminster dentro de la iglesia que profesa el cristianismo. Esto requirió que la Iglesia presbiteriana libre adoptara una posición claramente distinta.
La Iglesia siempre ha estado llamada a testificar contra un falso espíritu ecuménico. En 1989, varios ministros presbiterianos y sus seguidores se separaron de la iglesia para formar la Asociación de iglesias presbiterianas. El catalizador de la separación fueron tres casos disputados de disciplina, la principal fue la suspensión del ministro de justicia, Lord Mackay de Clashfern, del cuerpo de ancianos, por asistir a una misa fúnebre católica romana de otro juez. Se perdieron varias iglesias como resultado y otras se redujeron severamente en número.
7. Un testimonio perdurable
Es más vital que nunca mantener el testimonio formulado en 1893 en un tiempo donde hubo alteraciones considerables de principios entre muchas iglesias. La Iglesia presbiteriana libre procura mantener los principios bíblicos que la Iglesia de Escocia tuvo en sus mejores días de ser “Reformada en doctrina, adoración y práctica”.