“Te acordarás del día del sábado para santificarlo. Seis días trabajarás y harás toda tu obra, mas el séptimo día será sábado para Jehová tu Dios; no harás en él obra alguna, tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu criada, ni tu bestia, ni tu extranjero que está dentro de tus puertas; porque en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, el mar y todas las cosas que en ellos hay, y reposó en el séptimo día; por tanto, Jehová bendijo el día del sábado y lo santificó” (Ex 20:8-11).
Creemos en la vigencia perpetua del cuarto mandamiento de santificar el día Sábado. Ver ¿Por qué el Sábado debe guardarse todavía?
El Sábado cristiano o Día del Señor debe guardarse el primer día de la semana. El Catecismo menor dice: “Desde la creación del mundo hasta la resurrección de Cristo, Dios señaló el séptimo día de la semana para ser el reposo semanal; pero a partir de la resurrección y hasta el fin del mundo, Dios ha señalado el primer día de la semana como el [Sábado cristiano]” (R. 59).
Guardar el Sábado es un deber importante, que el pueblo del Señor considera tanto solemne como deleitoso. Ver ¿Cómo debe guardarse el Sábado?
Es importante usar los términos de las Escrituras para referirse al día semanal de descanso. Estos son Sábado y Día del Señor. Si bien la palabra domingo (del latín “Dominicus”) literalmente quiere decir “Día del Señor”, casi nadie conoce su significado y por lo tanto sigue siendo preferible usar los títulos bíblicos en nuestro propio idioma.
La Iglesia Presbiteriana Libre de Escocia se ha esforzado en seguir siendo fiel en su testimonio del Día del Señor. Una de las áreas en las que se ha cuestionado su testimonio es la de prohibir que algunas personas reciban el bautismo y participen de la Cena del Señor por usar el transporte público en Sábado, incluso si lo usan solo para ir a la iglesia. La declaración detallada y completa del sínodo sobre este tema, redactada en 1928, está disponible aquí. Un artículo breve que difunde la posición de la iglesia, se puede encontrar en el siguiente vínculo ¿Qué hay sobre utilizar el transporte público para llegar a la iglesia el Sábado?